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España logra de nuevo la machada y se mete en semifinales de la Copa Davis

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España logra de nuevo la machada y se mete en semifinales de la Copa Davis

Tenis, Comunicación, Geopolítica

Publicado el: 20 nov 2025

Published on: 20 nov 2025

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El conjunto español se jugaba esta tarde el todo por el todo para avanzar de ronda en un tercer y decisivo partido de dobles. Tras la derrota en el primer partido de Carreño, Munar ponía el empate superando a Lehečka. Marcel Granollers y Pedro Martínez tenían la ardua tarea de derrotar a la pareja formada por Tomáš Macháč y Jakub Menšík, pero conseguirían el 2-1 a favor de España tras dos épicos tie-breaks.

Carreño sucumbió luchando

La eliminatoria iba a empezar una vez más con el viento soplando en contra para La Armada. Pablo Carreño, en una gran temporada a nivel Challenger pero teniendo dificultades para sumar victorias ante jugadores del Top 100, se enfrentaba al actual Nº19 del mundo y campeón de Masters 1000, Jakub Menšík. Y la verdad es que el gijonense salió muy bien al partido, presionando al resto y logrando el primer break. Pero poco a poco, el guion del partido fue cambiando y el checo tomó la iniciativa. Devolvió rápidamente el break y provocó otro para cerrar el primer set.

El segundo parcial siguió los patrones del final del primer set, con Pablo Carreño aferrándose a su servicio y por momentos mirando de nuevo de tú a tú al gigante checo, pero este terminó sacando adelante sus servicios con facilidad y rompió para finiquitar el partido por 5-7, 4-6. La República Checa se agenciaba el primer punto de la eliminatoria.

Jaume Munar sacó a relucir su magia... y su tesón

El tenista balear venía en un gran estado de forma. Sin embargo, enfrente tenía a todo un Jiří Lehečka, Nº 17 del mundo y potente tenista (otro más en la espectacular hornada checa) habituado a la pista indoor. Además de eso, su primera experiencia en Marbella había sido agridulce perdiendo su partido, y tenía toda la presión encima. Si perdía, España estaba eliminada. Ante esto, desde el principio se vio a un Munar impasible y muy concentrado, sin el más ligero atisbo de que las circunstancias le afectaran. Sacando como los ángeles y rozando el 80% de primeros servicios en el primer set, facturó en el único juego al resto en que pudo inquietar al tenista checo. Break en mano, sacó adelante sus servicios sin dudar y se apuntó la primera manga.

En el segundo set el español aprovechó la zozobra de Jiří para lograr un break temprano. Sin embargo, las cosas iban a cambiar...aunque no demasiado. Desde ese momento, el balear no pudo apoyarse tanto en su primer saque, pero hizo gala de su habitual esfuerzo, luchando absolutamente cada bola, y sacando a relucir en momentos importantes ese revés paralelo que tantas alegrías le ha dado en este 2025. En el ecuador del parcial hubo un punto de inflexión. Con Lehečka apretando, Munar levantó un 15-40 que hubiera igualado el segundo set, y desde ese momento el momentum de su rival desapareció. Apuntándose otro break, cerro el partido con facilidad. Estábamos 1-1.

El dobles, la guinda del pastel

Tras la victoria de Jaume, el marcador reflejaba igualdad. Era necesario desempatar con el dobles y los elegidos por David Ferrer iban a ser Pedro Martínez y Marcel Granollers. El primero había sido héroe en Marbella pero llegaba en un mal estado de forma, mientras que Marcel, en su mejor año como profesional, debía ejercer de líder.

En una batalla muy equilibrada que se acabaría decidiendo por detalles, nuestra pareja mostró desde el principio una gran compenetración y confianza en sí misma. Desde el principio pudieron poner en dificultades a la pareja checa, a pesar de que su servicio parecía ser su principal argumento. Así, pusieron tierra de por medio con el primer break. Pero los checos acechaban, y después de levantar un 15-40, nuestros guerreros cedieron finalmente el servicio. El set prosiguió con un gran nivel de tenis, y pudimos ver de todo: voleas precisas, remates respondidos con grandes defensas, paralelos...Y así llegamos al primer tie-break. La cosa empezó complicada con un 0-2, pero eso sería lo de menos. Cuando parecía que se escapaba, la pareja española salvó hasta tres bolas de set, una de ellas con un resto de revés in-out increíble de Pedro. España terminó por apuntarse el primer tanto por 7-6(8).

Así las cosas, el 1-0 en el partido era para España, pero el segundo set no iba a cambiar la dinámica. La balanza no se inclinaba para ningún lado, Macháč y Menšík sacaban a relucir su potencia mientras Marcel y Pedro usaban su mayor experiencia en dobles. Esencial iba a ser el paso adelante de Granollers, que firmaría una gran manga en la red. Apenas tres ocasiones de break no aprovechadas y el partido se iba de nuevo a un tie-break de infarto. Las voleas de mayor calidad de los nuestros parecían imponerse en el inicio del desempate, pero aun así la pareja checa tuvo dos bolas de set. Marcel y Pedro las levantaron y el punto final se dio tras una doble falta de Menšík. España estaba clasificada.

Ante el revuelo, equipo

Han sido semanas complicadas para La Armada, tanto para el seleccionador David Ferrer, como para sus integrantes. Tras la polémica ante la ausencia de Alejandro Davidovich, actual raqueta Nº2 española, y la inesperada (al menos hasta la lesión de Turín) baja de Carlos Alcaraz a última hora, el equipo ni siquiera iba a estar al completo con su quinto integrante, y además no podía contar con ninguna de sus dos mejores raquetas por ránking. Tanto las decisiones del seleccionador como las capacidades del grupo parecían estar en entredicho, pero al menos de momento, el desempeño en la pista ha vuelto a darles la razón.

Porque la Davis y las competiciones de selecciones nacionales tienen esa magia. Sacan ese extra de donde no lo hay para que cada uno eleve el nivel, de concentración, de perseverancia, de coraje. Y a veces, aquí eso es lo fundamental. Ha dado igual lo que muchos dijeran durante todos estos días, o que el foco estuviera puesto en las ausencias. Porque al final del día los cinco protagonistas han creído más que nadie en ellos mismos y se han centrado en lo que sí tienen disponible, que es mucho.

Ante Argentina o Alemania, tenemos de nuevo la oportunidad de volcarnos con ellos. ¡A por la ensaladera!