El torneo de Bogotá: en lo más alto

Bogotá, una anomalía para el tenis

No os equivoquéis, no venimos a venderos que este es el torneo más prestigioso: está en lo más alto literalmente. El WTA 250 de Bogotá que se está disputando en este preciso instante es un torneo de tierra batida, cierto. Pero si Madrid, con 657 metros sobre el nivel del mar, es una de las pistas de tierra batida más rápidas del circuito. ¿Cómo será jugar en esta ciudad, que se encuentra a 2640 metros, acariciando el cielo?

Juntando ATP y WTA, es el torneo de todo el circuito principal que se juega a mayor altura actualmente. Y no por poca diferencia. El siguiente torneo reciente con más altitud, se celebró también en el circuito WTA. ¿Saben cuál y dónde fue? Garbiñe Muguruza se convirtió en la primera española en ganar unas WTA finals en Guadalajara, México, tras derrotar a Annett Kontaveit. Realizó la gesta a 1600 metros de altura. 

Pero también tenemos un caso, ya más lejano en el tiempo y que no perduró demasiado, en el circuito ATP, que de hechó superaba el registro bogotano. El 250 de Quito se jugaba ¡A 2800 metros! Celebrado de 2015 a 2018, también lo pudo ganar un español, Roberto Carballés, en la última edición, que paradójicamente significaría el primer título ATP para él. Se lo arrebató al también español Albert Ramos. En dobles, Cristina Bucșa ha vencido dos veces en Bogotá, una de ellas con Sara Sorribes. No parece que nos siente del todo mal la altura.

La altura, un duelo distinto

Semejantes condiciones ya no solo afectan al tenis practicado, sino a la condición física de los jugadores que no acostumbran a jugar en este contexto, y que incluso deben usar cilindros de oxígeno previamente. De hecho, en otros deportes, como el fútbol, los resultados de los diferentes equipos cambian mucho en función de si juegan en zonas calientes o de menor altitud, o en Bogotá y similares. No, no ocurre solo en "El Alto" de Bolivia, aunque aquello es de otra dimensión.

Al ser un torneo de menor categoría, no hemos visto grandísimas jugadoras en cuanto a poderío físico se refiere, pues suelen ir a Charlestone ( un WTA 500) o incluso descansar, pero es probable que las grandes pegadoras tuvieran muchísimo éxito en Bogotá, dada la rapidez y bote de la pelota aquí. Sin embargo, también otros registros se ven potenciados. No es casualidad que Tatjana Maria, tenista alemana que utiliza constantemente el golpe cortado, haya salido victoriosa ya en dos ocasiones en este torneo. El golpe cortado puede llegar a hacer mucho daño en esta pista, avalanzándose sobre ti y mordiendo como en ninguna otra parte.

Un crisol de variedades

No obstante, no todo es tan sencillo. La capital de Colombia, a pesar de situarse tan alto, es una ciudad rodeada de cerros en el interior del país, y recibe lluvia o aguaceros de manera muy constante. Los días suelen ser similares: amanece con un potente sol, sobre el mediodía empieza a encapotarse y tarde o temprano llueve. Esto provoca que la amplitud térmica sea muy grande y que los porcentajes de humedad se eleven, a veces, hasta el 90%. El día termina siendo pesado y anochece temprano, es realmente inusual ver las pistas golpeadas por el sol. En su lugar, un tono grisáceo las suele invadir. Los partidos pueden cambiar mucho entre el primer y el último turno.

Con todo, la altura es tan diferencial que el torneo se considera de una pista inusualmente rápida, sin olvidar los múltiples matices que la hacen única. Bogotá es una gran oportunidad para empezar con buen pie la gira de tierra batida para las nuestras. Guiomar Maristany ya ha debutado con una victoria que vale oro en su carrera, la primera en un torneo principal WTA. ¿Conseguirá Jéssica Bouzas un cambio de dinámica en la altura? ¿Logrará Irene Burillo sumar victorias de tal nivel? Lo veremos.

El torneo de Bogotá: en lo más alto

Bogotá, una anomalía para el tenis

No os equivoquéis, no venimos a venderos que este es el torneo más prestigioso: está en lo más alto literalmente. El WTA 250 de Bogotá que se está disputando en este preciso instante es un torneo de tierra batida, cierto. Pero si Madrid, con 657 metros sobre el nivel del mar, es una de las pistas de tierra batida más rápidas del circuito. ¿Cómo será jugar en esta ciudad, que se encuentra a 2640 metros, acariciando el cielo?

Juntando ATP y WTA, es el torneo de todo el circuito principal que se juega a mayor altura actualmente. Y no por poca diferencia. El siguiente torneo reciente con más altitud, se celebró también en el circuito WTA. ¿Saben cuál y dónde fue? Garbiñe Muguruza se convirtió en la primera española en ganar unas WTA finals en Guadalajara, México, tras derrotar a Annett Kontaveit. Realizó la gesta a 1600 metros de altura. 

Pero también tenemos un caso, ya más lejano en el tiempo y que no perduró demasiado, en el circuito ATP, que de hechó superaba el registro bogotano. El 250 de Quito se jugaba ¡A 2800 metros! Celebrado de 2015 a 2018, también lo pudo ganar un español, Roberto Carballés, en la última edición, que paradójicamente significaría el primer título ATP para él. Se lo arrebató al también español Albert Ramos. En dobles, Cristina Bucșa ha vencido dos veces en Bogotá, una de ellas con Sara Sorribes. No parece que nos siente del todo mal la altura.

La altura, un duelo distinto

Semejantes condiciones ya no solo afectan al tenis practicado, sino a la condición física de los jugadores que no acostumbran a jugar en este contexto, y que incluso deben usar cilindros de oxígeno previamente. De hecho, en otros deportes, como el fútbol, los resultados de los diferentes equipos cambian mucho en función de si juegan en zonas calientes o de menor altitud, o en Bogotá y similares. No, no ocurre solo en "El Alto" de Bolivia, aunque aquello es de otra dimensión.

Al ser un torneo de menor categoría, no hemos visto grandísimas jugadoras en cuanto a poderío físico se refiere, pues suelen ir a Charlestone ( un WTA 500) o incluso descansar, pero es probable que las grandes pegadoras tuvieran muchísimo éxito en Bogotá, dada la rapidez y bote de la pelota aquí. Sin embargo, también otros registros se ven potenciados. No es casualidad que Tatjana Maria, tenista alemana que utiliza constantemente el golpe cortado, haya salido victoriosa ya en dos ocasiones en este torneo. El golpe cortado puede llegar a hacer mucho daño en esta pista, avalanzándose sobre ti y mordiendo como en ninguna otra parte.

Un crisol de variedades

No obstante, no todo es tan sencillo. La capital de Colombia, a pesar de situarse tan alto, es una ciudad rodeada de cerros en el interior del país, y recibe lluvia o aguaceros de manera muy constante. Los días suelen ser similares: amanece con un potente sol, sobre el mediodía empieza a encapotarse y tarde o temprano llueve. Esto provoca que la amplitud térmica sea muy grande y que los porcentajes de humedad se eleven, a veces, hasta el 90%. El día termina siendo pesado y anochece temprano, es realmente inusual ver las pistas golpeadas por el sol. En su lugar, un tono grisáceo las suele invadir. Los partidos pueden cambiar mucho entre el primer y el último turno.

Con todo, la altura es tan diferencial que el torneo se considera de una pista inusualmente rápida, sin olvidar los múltiples matices que la hacen única. Bogotá es una gran oportunidad para empezar con buen pie la gira de tierra batida para las nuestras. Guiomar Maristany ya ha debutado con una victoria que vale oro en su carrera, la primera en un torneo principal WTA. ¿Conseguirá Jéssica Bouzas un cambio de dinámica en la altura? ¿Logrará Irene Burillo sumar victorias de tal nivel? Lo veremos.

El torneo de Bogotá: en lo más alto

Bogotá, una anomalía para el tenis

No os equivoquéis, no venimos a venderos que este es el torneo más prestigioso: está en lo más alto literalmente. El WTA 250 de Bogotá que se está disputando en este preciso instante es un torneo de tierra batida, cierto. Pero si Madrid, con 657 metros sobre el nivel del mar, es una de las pistas de tierra batida más rápidas del circuito. ¿Cómo será jugar en esta ciudad, que se encuentra a 2640 metros, acariciando el cielo?

Juntando ATP y WTA, es el torneo de todo el circuito principal que se juega a mayor altura actualmente. Y no por poca diferencia. El siguiente torneo reciente con más altitud, se celebró también en el circuito WTA. ¿Saben cuál y dónde fue? Garbiñe Muguruza se convirtió en la primera española en ganar unas WTA finals en Guadalajara, México, tras derrotar a Annett Kontaveit. Realizó la gesta a 1600 metros de altura. 

Pero también tenemos un caso, ya más lejano en el tiempo y que no perduró demasiado, en el circuito ATP, que de hechó superaba el registro bogotano. El 250 de Quito se jugaba ¡A 2800 metros! Celebrado de 2015 a 2018, también lo pudo ganar un español, Roberto Carballés, en la última edición, que paradójicamente significaría el primer título ATP para él. Se lo arrebató al también español Albert Ramos. En dobles, Cristina Bucșa ha vencido dos veces en Bogotá, una de ellas con Sara Sorribes. No parece que nos siente del todo mal la altura.

La altura, un duelo distinto

Semejantes condiciones ya no solo afectan al tenis practicado, sino a la condición física de los jugadores que no acostumbran a jugar en este contexto, y que incluso deben usar cilindros de oxígeno previamente. De hecho, en otros deportes, como el fútbol, los resultados de los diferentes equipos cambian mucho en función de si juegan en zonas calientes o de menor altitud, o en Bogotá y similares. No, no ocurre solo en "El Alto" de Bolivia, aunque aquello es de otra dimensión.

Al ser un torneo de menor categoría, no hemos visto grandísimas jugadoras en cuanto a poderío físico se refiere, pues suelen ir a Charlestone ( un WTA 500) o incluso descansar, pero es probable que las grandes pegadoras tuvieran muchísimo éxito en Bogotá, dada la rapidez y bote de la pelota aquí. Sin embargo, también otros registros se ven potenciados. No es casualidad que Tatjana Maria, tenista alemana que utiliza constantemente el golpe cortado, haya salido victoriosa ya en dos ocasiones en este torneo. El golpe cortado puede llegar a hacer mucho daño en esta pista, avalanzándose sobre ti y mordiendo como en ninguna otra parte.

Un crisol de variedades

No obstante, no todo es tan sencillo. La capital de Colombia, a pesar de situarse tan alto, es una ciudad rodeada de cerros en el interior del país, y recibe lluvia o aguaceros de manera muy constante. Los días suelen ser similares: amanece con un potente sol, sobre el mediodía empieza a encapotarse y tarde o temprano llueve. Esto provoca que la amplitud térmica sea muy grande y que los porcentajes de humedad se eleven, a veces, hasta el 90%. El día termina siendo pesado y anochece temprano, es realmente inusual ver las pistas golpeadas por el sol. En su lugar, un tono grisáceo las suele invadir. Los partidos pueden cambiar mucho entre el primer y el último turno.

Con todo, la altura es tan diferencial que el torneo se considera de una pista inusualmente rápida, sin olvidar los múltiples matices que la hacen única. Bogotá es una gran oportunidad para empezar con buen pie la gira de tierra batida para las nuestras. Guiomar Maristany ya ha debutado con una victoria que vale oro en su carrera, la primera en un torneo principal WTA. ¿Conseguirá Jéssica Bouzas un cambio de dinámica en la altura? ¿Logrará Irene Burillo sumar victorias de tal nivel? Lo veremos.

31 mar 2026

3 min lectura

Taha Baadi y Karim Bennani reescriben la historia del tenis marroquí

Una verdad incómoda sobre el tenis en España

Conviene empezar con una verdad: en España, el tenis importa pero no tanto. Importa cuando aparecen Rafa Nadal o Carlos Alcaraz levantando trofeos de Grand Slam, cuando hay épica, cuando el país se reconoce en un espejo de grandeza. El resto del tiempo, el tenis vive en una zona secundaria, discreta, invisible frente al ruido constante del fútbol. Prueba de ello, los contados medios que humildemente informamos sobre el circuito menor.

Y dentro de esa periferia, lo ocurrido ayer en el ATP 250 de Marrakech es todavía más marginal. Una historia pequeña, foránea, sin gancho. Pero un cuento apasionante para todos los que aman este deporte. Dos jugadores marroquíes ganaron sus partidos de primera ronda de un cuadro principal ATP el mismo día. No es un titular que vaya a abrir informativos ni a colarse en conversaciones de clubes de campo. Y, sin embargo, ahí está lo interesante.

El peso de la estadística y una larga sequía

Porque este es un deporte profundamente estadístico, casi obsesivo con sus patrones. Y el tenis marroquí llevaba mucho tiempo sin encajar en ninguno de los relevantes. De hecho, la sequía era dura: hacía 8 años que ningún jugador del país ganaba un partido a nivel ATP. Su presencia era esporádica, casi simbólica, más ligada al recuerdo de genios de la raqueta como Younes El Aynaoui o Hicham Arazi que a cualquier realidad actual.

Hasta que, en una tarde cualquiera, aparecen Taha Baadi, conocido del circuito y 587 del ranking, y Karim Bennani, número 731, de 18 años y con una incipiente carrera. Ganan. No uno, sino los dos. No en semanas distintas, sino el mismo día. La misma tarde.

Victorias con contexto

Pero no es solo que ganaran. Es a quién:

Primero, Baadi. Sin ruido, sin historia reciente que lo respalde. Del otro lado de la red, Aleksandar Vukic, número 84 del mundo, un jugador que representa la normalidad del circuito, la jerarquía establecida. Taha gana 6-2, 3-6, 6-1. Como si en su mente no pesaran esos 8 años.

Y cuando la sorpresa aún estaba suspendida en el aire, entró Bennani en pista. Más joven, más libre, más peligroso. Frente a él, Quentin Halys, número 90 del mundo, reciente octavofinalista en el Miami Open hace apenas unos días, un jugador en forma, con confianza, en plena inercia competitiva.Y aún así, Karim vence por 6-4, 6-7(5), 6-2. Histórico para él y para Marruecos.

Es el tipo de coincidencia que, en los grandes países del tenis, pasa desapercibida. En Marruecos, en cambio, adquiere otra textura. Porque rompe una escasez. Porque convierte lo aislado en simultáneo. Porque, durante unas horas, deja de ser una excepción individual para convertirse en un pequeño fenómeno colectivo.

El significado más allá del resultado

En ese instante, lo que parecía una simple anomalía se convierte en algo más profundo. Dos victorias. Mismo día. Mismo país. Después de muchos años sin nada. Como si el tiempo se hubiera comprimido y hubiera decidido devolverlo todo de golpe. Pero lo verdaderamente importante no está en el resultado, sino en lo que significa.

Porque en algún lugar de Marruecos hay niños que empiezan a jugar al tenis. Niños que golpean la pelota sin referentes, sin pruebas de que el camino lleva a alguna parte. Hasta días como el de ayer. Desde ayer, quizá ya no tengan que mirar únicamente hacia el pasado. Ya no tendrán que aferrarse a leyendas como El Aynaoui o Arazi. Ahora tienen algo vivo, cercano. Tienen la prueba de que con esfuerzo y trabajo se puede conseguir el objetivo de ser tenista profesional.

La importancia de lo aparentemente irrelevante

Incluso después de años de silencio absoluto, el tenis puede regresar en una sola tarde. No hace falta una generación perfecta ni un sistema ideal: a veces basta con dos jugadores y tener un torneo relevante en tu propio suelo.

Y aun así, en España, pocos lo verán. No porque no tenga valor, sino porque no encaja en el relato dominante. Aquí el deporte se mide en audiencias, en identidades claras, en figuras que arrastran masas. Dos victorias marroquíes en Marrakech no compiten contra eso. No pueden. Tampoco otras historias similares. Pero quizá ahí reside precisamente la importancia de contarlo. En su aparente irrelevancia. En el hecho de que ocurre alejado de los focos. Como si el tenis, por un momento, volviera a ser lo que siempre ha sido: una suma de historias individuales que, de vez en cuando, coinciden y crean algo genuinamente maravilloso.

Hoy ha pasado eso. Y aunque para la mayoría apenas importe, el dato queda. Dos victorias. Un mismo día. Un país que, por un instante, deja de ser intrascendente en el mundo de la raqueta para convertirse en una pequeña anomalía dentro del orden de este deporte impredecible.

La escuela marroquí está de fiesta. Enhorabuena. Viva el tenis.

31 mar 2026

4 min lectura

Sinner y Sabalenka conquistan el "Sunshine Double"

Jannik Sinner, un superhumano

El llamado Sunshine Double —esa travesía entre el desierto de Indian Wells y la humedad de Miami— no es un trofeo doble: es una prueba de resistencia física y, sobre todo, mental. Allí donde el calendario empieza a apretar y el cuerpo empieza a negociar con la mente, Sinner no negoció nada. Ganó. Todo. Sin ceder un solo set.

Hay algo clínico en su dominio, como si el tenis en cemento se hubiera reducido a un rompecabezas que solo él sabe resolver. Treinta y cuatro sets consecutivos ganados en torneos Masters 1000. Récord histórico. Una cifra que no admite discusión, que no necesita contexto. Es el estilo de juego de un jugador que no concede oxígeno, que no permite que el partido se alargue. Que no desaprovecha la oportunidad cuando se presenta.

El último capítulo tuvo lugar en Miami, donde derrotó en la final al checo Jiri Lehecka por 6-4, 6-4. Sin estridencias. Sin urgencias. Como si el resultado estuviera decidido antes del primer intercambio. Doce victorias en fila. Diecisiete seguidas en Masters 1000. Tres títulos consecutivos en la categoría: París-Bercy 2025, Indian Wells 2026, Miami 2026. No hay fisuras en la superficie. Tampoco debajo.

Rafa Nadal no pudo hacerlo ¿Lo conseguirá Carlos Alcaraz?

Y entonces aparece el dato que en España impacta: Rafa Nadal jamás logró el Sunshine Double. Nunca. No pudo cerrar el circuito perfecto entre California y Florida. Así de difícil es uno de los retos más grandes que existen en el tenis.

Tampoco lo ha hecho aún Carlos Alcaraz, jugador de leyenda pero todavía sin este logro en su biografía. Puede deberse al apartado mental, donde Sinner es claramente más estable que el murciano. La exigencia de marzo se puede resumir en las palabras de Alcaraz durante su derrota con Sebastian Korda en tercera ronda del torneo: “No puedo más, tío. Me quiero ir a mi casa. No puedo más”. Tiempo para lograrlo tiene de sobra.

Porque lo que ha hecho Sinner pertenece a una aristocracia muy concreta. Solo ocho nombres habían logrado el Sunshine Double masculino individual antes que él: Novak Djokovic (cuatro veces), Roger Federer (tres), Pete Sampras, Andre Agassi, Marcelo Rios, Michael Chang y Jim Courier. Nombres de mucho respeto.

Pero Sinner no se ha limitado a entrar en ese club. Ha creado uno nuevo. Porque nadie había completado ambos torneos sin perder un solo set. En ese detalle se esconde algo descomunal.

Aryna Sabalenka no se queda atrás

Hay más capas en este relato. Porque en el circuito femenino, Aryna Sabalenka también completó el Sunshine Double este mismo año. Apenas la cuarta vez en la historia —tras 1994, 2005, 2016 y ahora 2026— en la que un jugador de la ATP y una jugadora de la WTA conquistan simultáneamente este reto. Merece la pena mencionarlo. Dos sets se dejó la bielorrusa entre Miami e Indian Wells en total, y cada uno sólo en la final. Aryna sigue dominando con puño de hierro y demostrando por qué es la número uno.

Steffi Graf, Kim Clijsters, Victoria Azarenka e Iga Swiatek son los nombres de las otras mujeres que alcanzaron este hito. Ahí es nada.

El Número 1, ya en juego en tierra batida

Mientras tanto, el calendario ya empuja hacia la gira de tierra batida con un torneo en el punto de mira: Monte Carlo. El número uno del mundo estará en juego otra vez. Si descontamos los puntos ATP del torneo de Mónaco, Carlos Alcaraz se sostiene en 12.590 por los 12.400 de Sinner. El italiano necesitará al menos semifinales para tener una oportunidad real de arrebatarle el cetro al español.

Pero todo vuelve al mismo punto: Sinner. Su tenis sin puntos débiles. Su forma de avanzar en la pista, no como quien gana partidos, sino como quien elimina cualquier posibilidad a todo jugador que no se apellide Alcaraz. Si algo demuestra esta hazaña es lo siguiente: en el apartado mental, en la parte psicológica del tenis, más allá de números y puntos, Sinner es el mejor del mundo.

Lo que hizo es estratosférico. Viva el tenis.

30 mar 2026

3 min lectura

¡Nos hacemos fuertes en el circuito menor con dos trofeos más!

Andrea Lázaro conquista su primer gran título en Dubrovnik: 3-6, 6-4, 6-3 frente a Kalinina

Con 31 años, Andrea es una de esas tenistas que ni se rinde ni negocia el trabajo diario. Campeona de hasta 10 títulos ITF, su mejor tenis llegó en plena madurez deportiva, cuando diera un gran paso hacia adelante en la temporada 2024 acumulando cincuenta y cinco victorias. En este inicio de año, ya había avisado con la final de otro WTA 125 en Les Sables, en pista indoor, signo de que su tenis sigue evolucionando. Ahora, se presentaba en Dubrovnik sin siquiera ser una de las cabezas de serie, pero rebosando confianza y aumentándola partido a partido, ganando, por ejemplo, a Mayar Sherif, jugadora muy establecida en el circuito, sin despeinarse.

El partido ante Kalinina hoy ha sido reflejo del trabajo mencionado: Andrea fue inferior en los primeros compases del partido y cedió el primer set, pero se agarró a la pista en todo momento y en el segundo parcial, restó para llevárselo. Este fue un punto de inflexión, pues a partir de ese momento la pista se inclinó a su favor y empezó a dominar con cada golpe, empujando hacia atrás constantemente a Kalinina. Revés va, derecha viene…y una dejada con el revés cortado que le funcionó durante todo el partido y terminó por fundir a la ucraniana. Andrea Lázaro levantaría su primer título WTA, y no podríamos estar más orgullosos. Saldrá con un ránking virtual dentro de las mejores 150 del mundo.

Pablo Llamas vuela en Alicante: 6-4, 6-2 en la batalla de "Pablos"

Memorable ha sido el torneo de Pablo Llamas Ruiz en el Challenger de Alicante, dónde ha jugado un tenis infinitamente superior a cualquier rival, sin importar la entidad del mismo. Prueba de ello, la ausencia de sets cedidos a lo largo del torneo. Como si sólo jugara en las pistas del Club Atlético Montemar, que acogía este torneo.

Pablo había empezado 2026 con un buen nivel pero también con cierta irregularidad y sin poder sumar demasiadas victorias. Tras tomarse un descanso de un mes entre los challenger de Tenerife y Murcia, pudimos ver a Pablo con más confianza sobre la arcilla de Costa Cálida. Y en Alicante el jerezano ha venido a confirmar que es un jugador de un grandísimo nivel, pasando la apisonadora en cada partido para rematar la faena ante su compatriota Pablo Carreño, reciente campeón en Murcia. Es el quinto Challenger para el tenis local y el segundo para el palmarés de Pablo. Queremos verle, sobre todo, sin molestias de ningún tipo, porque tenis tiene para estar muy arriba. Como Andrea, entra también en el Top 150.

Menos suerte en Tarragona y San Gregorio

No eran para menos las finales cosechadas tanto en el ITF de Tarragona como en el de San Gregorio 2. En el primer caso, Álex Martí Pujolras, sin demasiada actividad en 2026, estaba realizando un torneo casi perfecto, en especial si atendemos a las expectativas puestas en él dados los recientes resultados. Hasta que Ivanov, búlgaro que ha terminado por derrotar hasta a tres españoles durante el torneo, se ha interpuesto en la final. Claro 6-3, 6-2 para el joven Ivan, de 17 años. Ojo con él.

Similar ha sido la participación de Ángela Fita en la final del W35 de San Gregorio ante Tubello, que acababa de eliminar a Carlota Martínez en semifinales. La francesa fue clara dominadora del partido y se lo llevó por 6-2, 6-3. SIn embargo, Ángela debe tomar muchas notas positivas de este torneo, el mejor de lo que va de año para ella. Además, nos dejó para el recuerdo un partido irrepetible en primera ronda, compitiendo durante más de cuatro horas y salvando más de diez bolas de partido.

Aunque deseábamos el póker de triunfos, es una gran semana para el tenis nacional.


29 mar 2026

3 min lectura

El torneo de Bogotá: en lo más alto

Bogotá, una anomalía para el tenis

No os equivoquéis, no venimos a venderos que este es el torneo más prestigioso: está en lo más alto literalmente. El WTA 250 de Bogotá que se está disputando en este preciso instante es un torneo de tierra batida, cierto. Pero si Madrid, con 657 metros sobre el nivel del mar, es una de las pistas de tierra batida más rápidas del circuito. ¿Cómo será jugar en esta ciudad, que se encuentra a 2640 metros, acariciando el cielo?

Juntando ATP y WTA, es el torneo de todo el circuito principal que se juega a mayor altura actualmente. Y no por poca diferencia. El siguiente torneo reciente con más altitud, se celebró también en el circuito WTA. ¿Saben cuál y dónde fue? Garbiñe Muguruza se convirtió en la primera española en ganar unas WTA finals en Guadalajara, México, tras derrotar a Annett Kontaveit. Realizó la gesta a 1600 metros de altura. 

Pero también tenemos un caso, ya más lejano en el tiempo y que no perduró demasiado, en el circuito ATP, que de hechó superaba el registro bogotano. El 250 de Quito se jugaba ¡A 2800 metros! Celebrado de 2015 a 2018, también lo pudo ganar un español, Roberto Carballés, en la última edición, que paradójicamente significaría el primer título ATP para él. Se lo arrebató al también español Albert Ramos. En dobles, Cristina Bucșa ha vencido dos veces en Bogotá, una de ellas con Sara Sorribes. No parece que nos siente del todo mal la altura.

La altura, un duelo distinto

Semejantes condiciones ya no solo afectan al tenis practicado, sino a la condición física de los jugadores que no acostumbran a jugar en este contexto, y que incluso deben usar cilindros de oxígeno previamente. De hecho, en otros deportes, como el fútbol, los resultados de los diferentes equipos cambian mucho en función de si juegan en zonas calientes o de menor altitud, o en Bogotá y similares. No, no ocurre solo en "El Alto" de Bolivia, aunque aquello es de otra dimensión.

Al ser un torneo de menor categoría, no hemos visto grandísimas jugadoras en cuanto a poderío físico se refiere, pues suelen ir a Charlestone ( un WTA 500) o incluso descansar, pero es probable que las grandes pegadoras tuvieran muchísimo éxito en Bogotá, dada la rapidez y bote de la pelota aquí. Sin embargo, también otros registros se ven potenciados. No es casualidad que Tatjana Maria, tenista alemana que utiliza constantemente el golpe cortado, haya salido victoriosa ya en dos ocasiones en este torneo. El golpe cortado puede llegar a hacer mucho daño en esta pista, avalanzándose sobre ti y mordiendo como en ninguna otra parte.

Un crisol de variedades

No obstante, no todo es tan sencillo. La capital de Colombia, a pesar de situarse tan alto, es una ciudad rodeada de cerros en el interior del país, y recibe lluvia o aguaceros de manera muy constante. Los días suelen ser similares: amanece con un potente sol, sobre el mediodía empieza a encapotarse y tarde o temprano llueve. Esto provoca que la amplitud térmica sea muy grande y que los porcentajes de humedad se eleven, a veces, hasta el 90%. El día termina siendo pesado y anochece temprano, es realmente inusual ver las pistas golpeadas por el sol. En su lugar, un tono grisáceo las suele invadir. Los partidos pueden cambiar mucho entre el primer y el último turno.

Con todo, la altura es tan diferencial que el torneo se considera de una pista inusualmente rápida, sin olvidar los múltiples matices que la hacen única. Bogotá es una gran oportunidad para empezar con buen pie la gira de tierra batida para las nuestras. Guiomar Maristany ya ha debutado con una victoria que vale oro en su carrera, la primera en un torneo principal WTA. ¿Conseguirá Jéssica Bouzas un cambio de dinámica en la altura? ¿Logrará Irene Burillo sumar victorias de tal nivel? Lo veremos.

Taha Baadi y Karim Bennani reescriben la historia del tenis marroquí

Una verdad incómoda sobre el tenis en España

Conviene empezar con una verdad: en España, el tenis importa pero no tanto. Importa cuando aparecen Rafa Nadal o Carlos Alcaraz levantando trofeos de Grand Slam, cuando hay épica, cuando el país se reconoce en un espejo de grandeza. El resto del tiempo, el tenis vive en una zona secundaria, discreta, invisible frente al ruido constante del fútbol. Prueba de ello, los contados medios que humildemente informamos sobre el circuito menor.

Y dentro de esa periferia, lo ocurrido ayer en el ATP 250 de Marrakech es todavía más marginal. Una historia pequeña, foránea, sin gancho. Pero un cuento apasionante para todos los que aman este deporte. Dos jugadores marroquíes ganaron sus partidos de primera ronda de un cuadro principal ATP el mismo día. No es un titular que vaya a abrir informativos ni a colarse en conversaciones de clubes de campo. Y, sin embargo, ahí está lo interesante.

El peso de la estadística y una larga sequía

Porque este es un deporte profundamente estadístico, casi obsesivo con sus patrones. Y el tenis marroquí llevaba mucho tiempo sin encajar en ninguno de los relevantes. De hecho, la sequía era dura: hacía 8 años que ningún jugador del país ganaba un partido a nivel ATP. Su presencia era esporádica, casi simbólica, más ligada al recuerdo de genios de la raqueta como Younes El Aynaoui o Hicham Arazi que a cualquier realidad actual.

Hasta que, en una tarde cualquiera, aparecen Taha Baadi, conocido del circuito y 587 del ranking, y Karim Bennani, número 731, de 18 años y con una incipiente carrera. Ganan. No uno, sino los dos. No en semanas distintas, sino el mismo día. La misma tarde.

Victorias con contexto

Pero no es solo que ganaran. Es a quién:

Primero, Baadi. Sin ruido, sin historia reciente que lo respalde. Del otro lado de la red, Aleksandar Vukic, número 84 del mundo, un jugador que representa la normalidad del circuito, la jerarquía establecida. Taha gana 6-2, 3-6, 6-1. Como si en su mente no pesaran esos 8 años.

Y cuando la sorpresa aún estaba suspendida en el aire, entró Bennani en pista. Más joven, más libre, más peligroso. Frente a él, Quentin Halys, número 90 del mundo, reciente octavofinalista en el Miami Open hace apenas unos días, un jugador en forma, con confianza, en plena inercia competitiva.Y aún así, Karim vence por 6-4, 6-7(5), 6-2. Histórico para él y para Marruecos.

Es el tipo de coincidencia que, en los grandes países del tenis, pasa desapercibida. En Marruecos, en cambio, adquiere otra textura. Porque rompe una escasez. Porque convierte lo aislado en simultáneo. Porque, durante unas horas, deja de ser una excepción individual para convertirse en un pequeño fenómeno colectivo.

El significado más allá del resultado

En ese instante, lo que parecía una simple anomalía se convierte en algo más profundo. Dos victorias. Mismo día. Mismo país. Después de muchos años sin nada. Como si el tiempo se hubiera comprimido y hubiera decidido devolverlo todo de golpe. Pero lo verdaderamente importante no está en el resultado, sino en lo que significa.

Porque en algún lugar de Marruecos hay niños que empiezan a jugar al tenis. Niños que golpean la pelota sin referentes, sin pruebas de que el camino lleva a alguna parte. Hasta días como el de ayer. Desde ayer, quizá ya no tengan que mirar únicamente hacia el pasado. Ya no tendrán que aferrarse a leyendas como El Aynaoui o Arazi. Ahora tienen algo vivo, cercano. Tienen la prueba de que con esfuerzo y trabajo se puede conseguir el objetivo de ser tenista profesional.

La importancia de lo aparentemente irrelevante

Incluso después de años de silencio absoluto, el tenis puede regresar en una sola tarde. No hace falta una generación perfecta ni un sistema ideal: a veces basta con dos jugadores y tener un torneo relevante en tu propio suelo.

Y aun así, en España, pocos lo verán. No porque no tenga valor, sino porque no encaja en el relato dominante. Aquí el deporte se mide en audiencias, en identidades claras, en figuras que arrastran masas. Dos victorias marroquíes en Marrakech no compiten contra eso. No pueden. Tampoco otras historias similares. Pero quizá ahí reside precisamente la importancia de contarlo. En su aparente irrelevancia. En el hecho de que ocurre alejado de los focos. Como si el tenis, por un momento, volviera a ser lo que siempre ha sido: una suma de historias individuales que, de vez en cuando, coinciden y crean algo genuinamente maravilloso.

Hoy ha pasado eso. Y aunque para la mayoría apenas importe, el dato queda. Dos victorias. Un mismo día. Un país que, por un instante, deja de ser intrascendente en el mundo de la raqueta para convertirse en una pequeña anomalía dentro del orden de este deporte impredecible.

La escuela marroquí está de fiesta. Enhorabuena. Viva el tenis.

Sinner y Sabalenka conquistan el "Sunshine Double"

Jannik Sinner, un superhumano

El llamado Sunshine Double —esa travesía entre el desierto de Indian Wells y la humedad de Miami— no es un trofeo doble: es una prueba de resistencia física y, sobre todo, mental. Allí donde el calendario empieza a apretar y el cuerpo empieza a negociar con la mente, Sinner no negoció nada. Ganó. Todo. Sin ceder un solo set.

Hay algo clínico en su dominio, como si el tenis en cemento se hubiera reducido a un rompecabezas que solo él sabe resolver. Treinta y cuatro sets consecutivos ganados en torneos Masters 1000. Récord histórico. Una cifra que no admite discusión, que no necesita contexto. Es el estilo de juego de un jugador que no concede oxígeno, que no permite que el partido se alargue. Que no desaprovecha la oportunidad cuando se presenta.

El último capítulo tuvo lugar en Miami, donde derrotó en la final al checo Jiri Lehecka por 6-4, 6-4. Sin estridencias. Sin urgencias. Como si el resultado estuviera decidido antes del primer intercambio. Doce victorias en fila. Diecisiete seguidas en Masters 1000. Tres títulos consecutivos en la categoría: París-Bercy 2025, Indian Wells 2026, Miami 2026. No hay fisuras en la superficie. Tampoco debajo.

Rafa Nadal no pudo hacerlo ¿Lo conseguirá Carlos Alcaraz?

Y entonces aparece el dato que en España impacta: Rafa Nadal jamás logró el Sunshine Double. Nunca. No pudo cerrar el circuito perfecto entre California y Florida. Así de difícil es uno de los retos más grandes que existen en el tenis.

Tampoco lo ha hecho aún Carlos Alcaraz, jugador de leyenda pero todavía sin este logro en su biografía. Puede deberse al apartado mental, donde Sinner es claramente más estable que el murciano. La exigencia de marzo se puede resumir en las palabras de Alcaraz durante su derrota con Sebastian Korda en tercera ronda del torneo: “No puedo más, tío. Me quiero ir a mi casa. No puedo más”. Tiempo para lograrlo tiene de sobra.

Porque lo que ha hecho Sinner pertenece a una aristocracia muy concreta. Solo ocho nombres habían logrado el Sunshine Double masculino individual antes que él: Novak Djokovic (cuatro veces), Roger Federer (tres), Pete Sampras, Andre Agassi, Marcelo Rios, Michael Chang y Jim Courier. Nombres de mucho respeto.

Pero Sinner no se ha limitado a entrar en ese club. Ha creado uno nuevo. Porque nadie había completado ambos torneos sin perder un solo set. En ese detalle se esconde algo descomunal.

Aryna Sabalenka no se queda atrás

Hay más capas en este relato. Porque en el circuito femenino, Aryna Sabalenka también completó el Sunshine Double este mismo año. Apenas la cuarta vez en la historia —tras 1994, 2005, 2016 y ahora 2026— en la que un jugador de la ATP y una jugadora de la WTA conquistan simultáneamente este reto. Merece la pena mencionarlo. Dos sets se dejó la bielorrusa entre Miami e Indian Wells en total, y cada uno sólo en la final. Aryna sigue dominando con puño de hierro y demostrando por qué es la número uno.

Steffi Graf, Kim Clijsters, Victoria Azarenka e Iga Swiatek son los nombres de las otras mujeres que alcanzaron este hito. Ahí es nada.

El Número 1, ya en juego en tierra batida

Mientras tanto, el calendario ya empuja hacia la gira de tierra batida con un torneo en el punto de mira: Monte Carlo. El número uno del mundo estará en juego otra vez. Si descontamos los puntos ATP del torneo de Mónaco, Carlos Alcaraz se sostiene en 12.590 por los 12.400 de Sinner. El italiano necesitará al menos semifinales para tener una oportunidad real de arrebatarle el cetro al español.

Pero todo vuelve al mismo punto: Sinner. Su tenis sin puntos débiles. Su forma de avanzar en la pista, no como quien gana partidos, sino como quien elimina cualquier posibilidad a todo jugador que no se apellide Alcaraz. Si algo demuestra esta hazaña es lo siguiente: en el apartado mental, en la parte psicológica del tenis, más allá de números y puntos, Sinner es el mejor del mundo.

Lo que hizo es estratosférico. Viva el tenis.

¡Nos hacemos fuertes en el circuito menor con dos trofeos más!

Andrea Lázaro conquista su primer gran título en Dubrovnik: 3-6, 6-4, 6-3 frente a Kalinina

Con 31 años, Andrea es una de esas tenistas que ni se rinde ni negocia el trabajo diario. Campeona de hasta 10 títulos ITF, su mejor tenis llegó en plena madurez deportiva, cuando diera un gran paso hacia adelante en la temporada 2024 acumulando cincuenta y cinco victorias. En este inicio de año, ya había avisado con la final de otro WTA 125 en Les Sables, en pista indoor, signo de que su tenis sigue evolucionando. Ahora, se presentaba en Dubrovnik sin siquiera ser una de las cabezas de serie, pero rebosando confianza y aumentándola partido a partido, ganando, por ejemplo, a Mayar Sherif, jugadora muy establecida en el circuito, sin despeinarse.

El partido ante Kalinina hoy ha sido reflejo del trabajo mencionado: Andrea fue inferior en los primeros compases del partido y cedió el primer set, pero se agarró a la pista en todo momento y en el segundo parcial, restó para llevárselo. Este fue un punto de inflexión, pues a partir de ese momento la pista se inclinó a su favor y empezó a dominar con cada golpe, empujando hacia atrás constantemente a Kalinina. Revés va, derecha viene…y una dejada con el revés cortado que le funcionó durante todo el partido y terminó por fundir a la ucraniana. Andrea Lázaro levantaría su primer título WTA, y no podríamos estar más orgullosos. Saldrá con un ránking virtual dentro de las mejores 150 del mundo.

Pablo Llamas vuela en Alicante: 6-4, 6-2 en la batalla de "Pablos"

Memorable ha sido el torneo de Pablo Llamas Ruiz en el Challenger de Alicante, dónde ha jugado un tenis infinitamente superior a cualquier rival, sin importar la entidad del mismo. Prueba de ello, la ausencia de sets cedidos a lo largo del torneo. Como si sólo jugara en las pistas del Club Atlético Montemar, que acogía este torneo.

Pablo había empezado 2026 con un buen nivel pero también con cierta irregularidad y sin poder sumar demasiadas victorias. Tras tomarse un descanso de un mes entre los challenger de Tenerife y Murcia, pudimos ver a Pablo con más confianza sobre la arcilla de Costa Cálida. Y en Alicante el jerezano ha venido a confirmar que es un jugador de un grandísimo nivel, pasando la apisonadora en cada partido para rematar la faena ante su compatriota Pablo Carreño, reciente campeón en Murcia. Es el quinto Challenger para el tenis local y el segundo para el palmarés de Pablo. Queremos verle, sobre todo, sin molestias de ningún tipo, porque tenis tiene para estar muy arriba. Como Andrea, entra también en el Top 150.

Menos suerte en Tarragona y San Gregorio

No eran para menos las finales cosechadas tanto en el ITF de Tarragona como en el de San Gregorio 2. En el primer caso, Álex Martí Pujolras, sin demasiada actividad en 2026, estaba realizando un torneo casi perfecto, en especial si atendemos a las expectativas puestas en él dados los recientes resultados. Hasta que Ivanov, búlgaro que ha terminado por derrotar hasta a tres españoles durante el torneo, se ha interpuesto en la final. Claro 6-3, 6-2 para el joven Ivan, de 17 años. Ojo con él.

Similar ha sido la participación de Ángela Fita en la final del W35 de San Gregorio ante Tubello, que acababa de eliminar a Carlota Martínez en semifinales. La francesa fue clara dominadora del partido y se lo llevó por 6-2, 6-3. SIn embargo, Ángela debe tomar muchas notas positivas de este torneo, el mejor de lo que va de año para ella. Además, nos dejó para el recuerdo un partido irrepetible en primera ronda, compitiendo durante más de cuatro horas y salvando más de diez bolas de partido.

Aunque deseábamos el póker de triunfos, es una gran semana para el tenis nacional.


El torneo de Bogotá: en lo más alto

Bogotá, una anomalía para el tenis

No os equivoquéis, no venimos a venderos que este es el torneo más prestigioso: está en lo más alto literalmente. El WTA 250 de Bogotá que se está disputando en este preciso instante es un torneo de tierra batida, cierto. Pero si Madrid, con 657 metros sobre el nivel del mar, es una de las pistas de tierra batida más rápidas del circuito. ¿Cómo será jugar en esta ciudad, que se encuentra a 2640 metros, acariciando el cielo?

Juntando ATP y WTA, es el torneo de todo el circuito principal que se juega a mayor altura actualmente. Y no por poca diferencia. El siguiente torneo reciente con más altitud, se celebró también en el circuito WTA. ¿Saben cuál y dónde fue? Garbiñe Muguruza se convirtió en la primera española en ganar unas WTA finals en Guadalajara, México, tras derrotar a Annett Kontaveit. Realizó la gesta a 1600 metros de altura. 

Pero también tenemos un caso, ya más lejano en el tiempo y que no perduró demasiado, en el circuito ATP, que de hechó superaba el registro bogotano. El 250 de Quito se jugaba ¡A 2800 metros! Celebrado de 2015 a 2018, también lo pudo ganar un español, Roberto Carballés, en la última edición, que paradójicamente significaría el primer título ATP para él. Se lo arrebató al también español Albert Ramos. En dobles, Cristina Bucșa ha vencido dos veces en Bogotá, una de ellas con Sara Sorribes. No parece que nos siente del todo mal la altura.

La altura, un duelo distinto

Semejantes condiciones ya no solo afectan al tenis practicado, sino a la condición física de los jugadores que no acostumbran a jugar en este contexto, y que incluso deben usar cilindros de oxígeno previamente. De hecho, en otros deportes, como el fútbol, los resultados de los diferentes equipos cambian mucho en función de si juegan en zonas calientes o de menor altitud, o en Bogotá y similares. No, no ocurre solo en "El Alto" de Bolivia, aunque aquello es de otra dimensión.

Al ser un torneo de menor categoría, no hemos visto grandísimas jugadoras en cuanto a poderío físico se refiere, pues suelen ir a Charlestone ( un WTA 500) o incluso descansar, pero es probable que las grandes pegadoras tuvieran muchísimo éxito en Bogotá, dada la rapidez y bote de la pelota aquí. Sin embargo, también otros registros se ven potenciados. No es casualidad que Tatjana Maria, tenista alemana que utiliza constantemente el golpe cortado, haya salido victoriosa ya en dos ocasiones en este torneo. El golpe cortado puede llegar a hacer mucho daño en esta pista, avalanzándose sobre ti y mordiendo como en ninguna otra parte.

Un crisol de variedades

No obstante, no todo es tan sencillo. La capital de Colombia, a pesar de situarse tan alto, es una ciudad rodeada de cerros en el interior del país, y recibe lluvia o aguaceros de manera muy constante. Los días suelen ser similares: amanece con un potente sol, sobre el mediodía empieza a encapotarse y tarde o temprano llueve. Esto provoca que la amplitud térmica sea muy grande y que los porcentajes de humedad se eleven, a veces, hasta el 90%. El día termina siendo pesado y anochece temprano, es realmente inusual ver las pistas golpeadas por el sol. En su lugar, un tono grisáceo las suele invadir. Los partidos pueden cambiar mucho entre el primer y el último turno.

Con todo, la altura es tan diferencial que el torneo se considera de una pista inusualmente rápida, sin olvidar los múltiples matices que la hacen única. Bogotá es una gran oportunidad para empezar con buen pie la gira de tierra batida para las nuestras. Guiomar Maristany ya ha debutado con una victoria que vale oro en su carrera, la primera en un torneo principal WTA. ¿Conseguirá Jéssica Bouzas un cambio de dinámica en la altura? ¿Logrará Irene Burillo sumar victorias de tal nivel? Lo veremos.

Taha Baadi y Karim Bennani reescriben la historia del tenis marroquí

Una verdad incómoda sobre el tenis en España

Conviene empezar con una verdad: en España, el tenis importa pero no tanto. Importa cuando aparecen Rafa Nadal o Carlos Alcaraz levantando trofeos de Grand Slam, cuando hay épica, cuando el país se reconoce en un espejo de grandeza. El resto del tiempo, el tenis vive en una zona secundaria, discreta, invisible frente al ruido constante del fútbol. Prueba de ello, los contados medios que humildemente informamos sobre el circuito menor.

Y dentro de esa periferia, lo ocurrido ayer en el ATP 250 de Marrakech es todavía más marginal. Una historia pequeña, foránea, sin gancho. Pero un cuento apasionante para todos los que aman este deporte. Dos jugadores marroquíes ganaron sus partidos de primera ronda de un cuadro principal ATP el mismo día. No es un titular que vaya a abrir informativos ni a colarse en conversaciones de clubes de campo. Y, sin embargo, ahí está lo interesante.

El peso de la estadística y una larga sequía

Porque este es un deporte profundamente estadístico, casi obsesivo con sus patrones. Y el tenis marroquí llevaba mucho tiempo sin encajar en ninguno de los relevantes. De hecho, la sequía era dura: hacía 8 años que ningún jugador del país ganaba un partido a nivel ATP. Su presencia era esporádica, casi simbólica, más ligada al recuerdo de genios de la raqueta como Younes El Aynaoui o Hicham Arazi que a cualquier realidad actual.

Hasta que, en una tarde cualquiera, aparecen Taha Baadi, conocido del circuito y 587 del ranking, y Karim Bennani, número 731, de 18 años y con una incipiente carrera. Ganan. No uno, sino los dos. No en semanas distintas, sino el mismo día. La misma tarde.

Victorias con contexto

Pero no es solo que ganaran. Es a quién:

Primero, Baadi. Sin ruido, sin historia reciente que lo respalde. Del otro lado de la red, Aleksandar Vukic, número 84 del mundo, un jugador que representa la normalidad del circuito, la jerarquía establecida. Taha gana 6-2, 3-6, 6-1. Como si en su mente no pesaran esos 8 años.

Y cuando la sorpresa aún estaba suspendida en el aire, entró Bennani en pista. Más joven, más libre, más peligroso. Frente a él, Quentin Halys, número 90 del mundo, reciente octavofinalista en el Miami Open hace apenas unos días, un jugador en forma, con confianza, en plena inercia competitiva.Y aún así, Karim vence por 6-4, 6-7(5), 6-2. Histórico para él y para Marruecos.

Es el tipo de coincidencia que, en los grandes países del tenis, pasa desapercibida. En Marruecos, en cambio, adquiere otra textura. Porque rompe una escasez. Porque convierte lo aislado en simultáneo. Porque, durante unas horas, deja de ser una excepción individual para convertirse en un pequeño fenómeno colectivo.

El significado más allá del resultado

En ese instante, lo que parecía una simple anomalía se convierte en algo más profundo. Dos victorias. Mismo día. Mismo país. Después de muchos años sin nada. Como si el tiempo se hubiera comprimido y hubiera decidido devolverlo todo de golpe. Pero lo verdaderamente importante no está en el resultado, sino en lo que significa.

Porque en algún lugar de Marruecos hay niños que empiezan a jugar al tenis. Niños que golpean la pelota sin referentes, sin pruebas de que el camino lleva a alguna parte. Hasta días como el de ayer. Desde ayer, quizá ya no tengan que mirar únicamente hacia el pasado. Ya no tendrán que aferrarse a leyendas como El Aynaoui o Arazi. Ahora tienen algo vivo, cercano. Tienen la prueba de que con esfuerzo y trabajo se puede conseguir el objetivo de ser tenista profesional.

La importancia de lo aparentemente irrelevante

Incluso después de años de silencio absoluto, el tenis puede regresar en una sola tarde. No hace falta una generación perfecta ni un sistema ideal: a veces basta con dos jugadores y tener un torneo relevante en tu propio suelo.

Y aun así, en España, pocos lo verán. No porque no tenga valor, sino porque no encaja en el relato dominante. Aquí el deporte se mide en audiencias, en identidades claras, en figuras que arrastran masas. Dos victorias marroquíes en Marrakech no compiten contra eso. No pueden. Tampoco otras historias similares. Pero quizá ahí reside precisamente la importancia de contarlo. En su aparente irrelevancia. En el hecho de que ocurre alejado de los focos. Como si el tenis, por un momento, volviera a ser lo que siempre ha sido: una suma de historias individuales que, de vez en cuando, coinciden y crean algo genuinamente maravilloso.

Hoy ha pasado eso. Y aunque para la mayoría apenas importe, el dato queda. Dos victorias. Un mismo día. Un país que, por un instante, deja de ser intrascendente en el mundo de la raqueta para convertirse en una pequeña anomalía dentro del orden de este deporte impredecible.

La escuela marroquí está de fiesta. Enhorabuena. Viva el tenis.

Sinner y Sabalenka conquistan el "Sunshine Double"

Jannik Sinner, un superhumano

El llamado Sunshine Double —esa travesía entre el desierto de Indian Wells y la humedad de Miami— no es un trofeo doble: es una prueba de resistencia física y, sobre todo, mental. Allí donde el calendario empieza a apretar y el cuerpo empieza a negociar con la mente, Sinner no negoció nada. Ganó. Todo. Sin ceder un solo set.

Hay algo clínico en su dominio, como si el tenis en cemento se hubiera reducido a un rompecabezas que solo él sabe resolver. Treinta y cuatro sets consecutivos ganados en torneos Masters 1000. Récord histórico. Una cifra que no admite discusión, que no necesita contexto. Es el estilo de juego de un jugador que no concede oxígeno, que no permite que el partido se alargue. Que no desaprovecha la oportunidad cuando se presenta.

El último capítulo tuvo lugar en Miami, donde derrotó en la final al checo Jiri Lehecka por 6-4, 6-4. Sin estridencias. Sin urgencias. Como si el resultado estuviera decidido antes del primer intercambio. Doce victorias en fila. Diecisiete seguidas en Masters 1000. Tres títulos consecutivos en la categoría: París-Bercy 2025, Indian Wells 2026, Miami 2026. No hay fisuras en la superficie. Tampoco debajo.

Rafa Nadal no pudo hacerlo ¿Lo conseguirá Carlos Alcaraz?

Y entonces aparece el dato que en España impacta: Rafa Nadal jamás logró el Sunshine Double. Nunca. No pudo cerrar el circuito perfecto entre California y Florida. Así de difícil es uno de los retos más grandes que existen en el tenis.

Tampoco lo ha hecho aún Carlos Alcaraz, jugador de leyenda pero todavía sin este logro en su biografía. Puede deberse al apartado mental, donde Sinner es claramente más estable que el murciano. La exigencia de marzo se puede resumir en las palabras de Alcaraz durante su derrota con Sebastian Korda en tercera ronda del torneo: “No puedo más, tío. Me quiero ir a mi casa. No puedo más”. Tiempo para lograrlo tiene de sobra.

Porque lo que ha hecho Sinner pertenece a una aristocracia muy concreta. Solo ocho nombres habían logrado el Sunshine Double masculino individual antes que él: Novak Djokovic (cuatro veces), Roger Federer (tres), Pete Sampras, Andre Agassi, Marcelo Rios, Michael Chang y Jim Courier. Nombres de mucho respeto.

Pero Sinner no se ha limitado a entrar en ese club. Ha creado uno nuevo. Porque nadie había completado ambos torneos sin perder un solo set. En ese detalle se esconde algo descomunal.

Aryna Sabalenka no se queda atrás

Hay más capas en este relato. Porque en el circuito femenino, Aryna Sabalenka también completó el Sunshine Double este mismo año. Apenas la cuarta vez en la historia —tras 1994, 2005, 2016 y ahora 2026— en la que un jugador de la ATP y una jugadora de la WTA conquistan simultáneamente este reto. Merece la pena mencionarlo. Dos sets se dejó la bielorrusa entre Miami e Indian Wells en total, y cada uno sólo en la final. Aryna sigue dominando con puño de hierro y demostrando por qué es la número uno.

Steffi Graf, Kim Clijsters, Victoria Azarenka e Iga Swiatek son los nombres de las otras mujeres que alcanzaron este hito. Ahí es nada.

El Número 1, ya en juego en tierra batida

Mientras tanto, el calendario ya empuja hacia la gira de tierra batida con un torneo en el punto de mira: Monte Carlo. El número uno del mundo estará en juego otra vez. Si descontamos los puntos ATP del torneo de Mónaco, Carlos Alcaraz se sostiene en 12.590 por los 12.400 de Sinner. El italiano necesitará al menos semifinales para tener una oportunidad real de arrebatarle el cetro al español.

Pero todo vuelve al mismo punto: Sinner. Su tenis sin puntos débiles. Su forma de avanzar en la pista, no como quien gana partidos, sino como quien elimina cualquier posibilidad a todo jugador que no se apellide Alcaraz. Si algo demuestra esta hazaña es lo siguiente: en el apartado mental, en la parte psicológica del tenis, más allá de números y puntos, Sinner es el mejor del mundo.

Lo que hizo es estratosférico. Viva el tenis.

¡Nos hacemos fuertes en el circuito menor con dos trofeos más!

Andrea Lázaro conquista su primer gran título en Dubrovnik: 3-6, 6-4, 6-3 frente a Kalinina

Con 31 años, Andrea es una de esas tenistas que ni se rinde ni negocia el trabajo diario. Campeona de hasta 10 títulos ITF, su mejor tenis llegó en plena madurez deportiva, cuando diera un gran paso hacia adelante en la temporada 2024 acumulando cincuenta y cinco victorias. En este inicio de año, ya había avisado con la final de otro WTA 125 en Les Sables, en pista indoor, signo de que su tenis sigue evolucionando. Ahora, se presentaba en Dubrovnik sin siquiera ser una de las cabezas de serie, pero rebosando confianza y aumentándola partido a partido, ganando, por ejemplo, a Mayar Sherif, jugadora muy establecida en el circuito, sin despeinarse.

El partido ante Kalinina hoy ha sido reflejo del trabajo mencionado: Andrea fue inferior en los primeros compases del partido y cedió el primer set, pero se agarró a la pista en todo momento y en el segundo parcial, restó para llevárselo. Este fue un punto de inflexión, pues a partir de ese momento la pista se inclinó a su favor y empezó a dominar con cada golpe, empujando hacia atrás constantemente a Kalinina. Revés va, derecha viene…y una dejada con el revés cortado que le funcionó durante todo el partido y terminó por fundir a la ucraniana. Andrea Lázaro levantaría su primer título WTA, y no podríamos estar más orgullosos. Saldrá con un ránking virtual dentro de las mejores 150 del mundo.

Pablo Llamas vuela en Alicante: 6-4, 6-2 en la batalla de "Pablos"

Memorable ha sido el torneo de Pablo Llamas Ruiz en el Challenger de Alicante, dónde ha jugado un tenis infinitamente superior a cualquier rival, sin importar la entidad del mismo. Prueba de ello, la ausencia de sets cedidos a lo largo del torneo. Como si sólo jugara en las pistas del Club Atlético Montemar, que acogía este torneo.

Pablo había empezado 2026 con un buen nivel pero también con cierta irregularidad y sin poder sumar demasiadas victorias. Tras tomarse un descanso de un mes entre los challenger de Tenerife y Murcia, pudimos ver a Pablo con más confianza sobre la arcilla de Costa Cálida. Y en Alicante el jerezano ha venido a confirmar que es un jugador de un grandísimo nivel, pasando la apisonadora en cada partido para rematar la faena ante su compatriota Pablo Carreño, reciente campeón en Murcia. Es el quinto Challenger para el tenis local y el segundo para el palmarés de Pablo. Queremos verle, sobre todo, sin molestias de ningún tipo, porque tenis tiene para estar muy arriba. Como Andrea, entra también en el Top 150.

Menos suerte en Tarragona y San Gregorio

No eran para menos las finales cosechadas tanto en el ITF de Tarragona como en el de San Gregorio 2. En el primer caso, Álex Martí Pujolras, sin demasiada actividad en 2026, estaba realizando un torneo casi perfecto, en especial si atendemos a las expectativas puestas en él dados los recientes resultados. Hasta que Ivanov, búlgaro que ha terminado por derrotar hasta a tres españoles durante el torneo, se ha interpuesto en la final. Claro 6-3, 6-2 para el joven Ivan, de 17 años. Ojo con él.

Similar ha sido la participación de Ángela Fita en la final del W35 de San Gregorio ante Tubello, que acababa de eliminar a Carlota Martínez en semifinales. La francesa fue clara dominadora del partido y se lo llevó por 6-2, 6-3. SIn embargo, Ángela debe tomar muchas notas positivas de este torneo, el mejor de lo que va de año para ella. Además, nos dejó para el recuerdo un partido irrepetible en primera ronda, compitiendo durante más de cuatro horas y salvando más de diez bolas de partido.

Aunque deseábamos el póker de triunfos, es una gran semana para el tenis nacional.


Torneos WTA finales de marzo y principios de abril

Torneo de Charleston (Carolina del Sur, EE:UU) — 28 de marzo al 5 de abril 

• Nombre oficial: Credit One Charleston Open

• Categoría: WTA 500

• Fechas: 28 marzo – 5 de abril de 2026. Incluye clasificaciones.

• Superficie: Pista de tierra batida (clay)

• Sede: Charleston, Estados Unidos.

• Sitio web oficial: https://www.creditonecharlestonopen.com/

• Tamaño del cuadro: 48 jugadoras en individuales (ATP) / 16 jugadores en dobles (ATP)

• Premio económico (WTA): $2,300,000

• Participantes destacados previstos: Jessica Pegula, Ekaterina Alexandrova, Belinda Bencic, Iva Jovic, Madison Keys.

• Participación española prevista: Paula Badosa

• Ganadora de la última edición (2025): Jessica Pegula

• Jugador/es a seguir: Hay favoritas evidentes como pudieran ser Jessica Pegula o Belinda Bencic, incluso la revelación del año, Iva Jovic. Pero nosotros vamos a considerar el nombre de Hailey Baptiste. Ya se destapó el año pasado y en esta temporada sigue creciendo. Una jugadora fortísima que no se desenvuelve mal en tierra batida.

• Decepción del torneo: El crecimiento de Iva Jovic no está teniendo ningún sentido, memorable inicio de temporada para ella. Sin embargo, pensamos que en su primera toma de contacto con la tierra batida, sufrirá.

Torneo de Bogotá (Bogotá, Colombia) — 28 de marzo al 5 de abril 

• Nombre oficial: Copa Colsanitas Colsubsidio

• Categoría: WTA 250

• Fechas: 29 de marzo 5 de abril . Incluye clasificaciones.

• Superficie: Pista de tierra batida (Clay).

• Sede: Bogotá, Colombia.

• Sitio web oficial: https://www.copacolsanitas.com/

• Tamaño del cuadro: 32 jugadoras en individuales (ATP) / 16 jugadores en dobles (ATP)

• Premio económico (ATP): $283,347

• Participantes destacados previstos: Marie Bouzkova, Jéssica Bouzas, Camila Osorio, Tatjana Maria

• Participación española prevista: Ninguna

• Ganadora del año anterior (2025): Camila Osorio

• Jugador/es a seguir: Es una gran oportunidad para Jéssica. No solo para hacerse con su primer título WTA en un torneo principal sino para retomar las buenas sensaciones que la han abandonado en este inicio de temporada. Hora de aliarse con la tierra batida.

• Decepción del torneo: Tatjana Maria está 2-10 este año y no ha cambiado nada su juego anquilosado y basado en la defensa a ultranza. No llegará muy lejos aquí tampoco a pesar de un cuadro de menor nivel.

Tu diario de tenis en español. Noticias ATP y WTA, opinión y análisis desde la pasión por la raqueta.

Newsletter

Suscríbete a la newsletter de Hoqai para enterarte de las noticias más destacadas en el mundo del tenis.

You're in! Thank you.

© 2026

All Rights Reserved

Made with

using Framer

Tu diario de tenis en español. Noticias ATP y WTA, opinión y análisis desde la pasión por la raqueta.

Newsletter

Suscríbete a la newsletter de Hoqai para enterarte de las noticias más destacadas en el mundo del tenis.

You're in! Thank you.

© 2026

All Rights Reserved

Made with

using Framer

Tu diario de tenis en español. Noticias ATP y WTA, opinión y análisis desde la pasión por la raqueta.

Newsletter

Suscríbete a la newsletter de Hoqai para enterarte de las noticias más destacadas en el mundo del tenis.

You're in! Thank you.

© 2026

All Rights Reserved

Made with

using Framer

> '