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Jéssica Bouzas Maneiro: de Vilagarcía para el mundo

Tenis, Comunicación, Geopolítica

Publicado el: 2 ene 2026

Published on: 2 ene 2026

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En el deporte, contar con referentes en la élite es el combustible que alimenta las canteras. Pocos habrían imaginado que de las calles de Vilagarcía de Arousa, un municipio gallego de treinta y siete mil habitantes, saldría una de las raquetas más prometedoras y determinantes del panorama actual: Jéssica Bouzas Maneiro. Hoy en Hoqai Post, desgranamos el viaje de una tenista que ha hecho de la paciencia y la fortaleza su mejor bandera.

De O Rial a la Academia Ferrer y forjando un estilo propio

La historia de Jéssica comenzó a los cinco años en el club O Rial, animada por una familia deportista. Allí, su primer entrenador, Daniel Otero, detectó algo inusual: una facilidad innata para impactar la bola y una agresividad en sus golpes impropia de una niña que recién comenzaba. A los siete años ya competía y pronto dominó las categorías base en Galicia.

Su talento no pasó desapercibido para la RFET, que la convocó a los 12 años para representar a España en la Winter Cup Sub-14. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó tras ser subcampeona en el prestigioso Torneo Albert Costa; ese éxito fue el trampolín que le abrió las puertas de la Academia Ferrer en La Nucía. Con solo 13 años, tomó la valiente decisión de mudarse a Levante para profesionalizar su tenis, pasando del "tennisquick" de su club de siempre a las pistas rápidas y de tierra batida del circuito profesional.

Superando barreras paso a paso

A diferencia de otras jugadoras que irrumpen de forma explosiva y fugaz, la carrera de Jéssica se ha cocinado a fuego lento, con una progresión lógica y constante. Bajo la tutela de Javier Ferrer, comenzó a destacar en el circuito ITF Júnior, logrando dobletes en Argelia y ganando dos veces consecutivas el Mutua Madrid Open Sub-16.

Su debut profesional llegó a los 15 años en Túnez, y aunque fue con derrota, marcó el inicio de una escalada imparable. Tras un 2020 de transición donde alcanzó las semifinales de dobles en Roland Garros Júnior, Jéssica dio el salto definitivo al profesionalismo, cerrando su etapa juvenil con diez títulos en su palmarés.

El bienio 2021-2022 fue el de la consolidación: sumó sus primeros títulos ITF en El Cairo, rompió la barrera del Top 400 y terminó 2022 dentro de las 200 mejores del mundo (Nº 192) tras conquistar su primer W25 en Alemania. Fue entonces cuando decidió buscar nuevos aires, cerrando una etapa de siete años en la Academia Ferrer para trasladarse a Madrid.

La conquista del Top 100 y el asalto a los Grand Slams

El 2023 arrancó con fuerza bajo la capitanía de Javier Martí, participando en la United Cup junto a Rafa Nadal y Paula Badosa, entre otros, donde logró su primera victoria WTA. Ese año descubrió su idilio con la hierba de Wimbledon, superando la fase previa para debutar en un cuadro principal de Grand Slam.

Tras un breve bache de confianza que provocó el cambio de entrenador hacia Roberto Ortega, Jéssica resurgió en 2024 con una madurez renovada. Los títulos en Oporto y Morelia, sumados a su primer título WTA en Antalya y a grandes victorias ante tenistas de gran nivel, la catapultaron finalmente al Top 100. Pero el momento que quedará en la retina de los aficionados fue su victoria en la pista central de Wimbledon ante la vigente campeona, Marketa Vondrousova.

Un 2025 "bouzástico" y un futuro sin techo

La temporada 2025 ha confirmado que Jéssica no solo ha llegado a la élite, sino que tiene las herramientas para liderarla. Alcanzó su mejor ranking histórico (Nº 40) y se convirtió en pieza clave de la Selección Española en la Billie Jean King Cup, bajo la guía de Carla Suárez.

Su tenis, caracterizado por un juego tremendamente agresivo desde el fondo, alcanzó su punto álgido en el WTA 1000 de Montreal, donde llegó a cuartos de final siendo la jugadora con más golpes ganadores (152 winners) del torneo. Es un estilo descarado y valiente, poco habitual pero profundamente efectivo, que la convierte en una rival temible en cualquier superficie.

Aunque el camino hacia la cima siempre presenta desafíos emocionales y momentos de ansiedad, Jéssica cuenta con un equipo sólido y la experiencia necesaria para seguir quemando etapas. En Hoqai Post seguiremos muy de cerca cada uno de sus pasos, celebraremos todos sus triunfos y la apoyaremos en las duras y en las maduras, con la convicción de que su techo está todavía lejos de alcanzarse y anteponiendo siempre el mayor de los éxitos: su felicidad. Con Jéssica: ¡Hasta el infinito y más allá!