Suma y sigue a lo suyo el número dos
Si alguien pensaba que a Jannik Sinner le iba a pesar el cansancio tras el susto ante Tomas Machac, es que no suele prestar atención al circuito. El italiano suma su victoria consecutiva número 20 en Masters 1000, una cifra que solo habían alcanzado las leyendas del Big Three, y deja a Carlos Alcaraz sintiendo su aliento a escasos 240 puntos de distancia.
El italiano, que parece jugar con un joystick, ganó con una facilidad imponente a Félix Auger-Aliassime (6-3 y 6-4) en apenas una hora y media de juego preciso. No fue un partido, fue un mensaje: Sinner ya no solo golpea plano; ahora tira dejadas y se mueve por la tierra batida de Montecarlo como si fuese su casa (bueno, técnicamente vive allí).
El club de los 20: solo apto para algunos
Con este triunfo, Sinner ha cruzado una frontera que separa a los buenos de los inmortales. Ya son 20 victorias seguidas en torneos Masters 1000, igualando los registros de Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer. El transalpino, que viene de reventar el 'Sunshine Double' en Indian Wells y Miami, tiene ahora entre ceja y ceja el récord histórico de 31 victorias del serbio. Su balance de 22-2 este año es, sencillamente, una locura.
Alcaraz, mira el retrovisor
La victoria no solo tiene valor estadístico. Sinner ha recortado la distancia con Carlos Alcaraz a 240 puntos. Si el italiano termina levantando el trofeo en el Principado, le arrebatará el número uno mundial al murciano, independientemente de lo que haga "Carlitos" en sus próximos duelos. El desempate por la cima del tenis está al rojo vivo, con ambos empatados actualmente en 66 semanas en lo más alto.
Zverev, la próxima víctima (o el último muro)
Este sábado, las semifinales nos regalarán un duelo de alto voltaje contra Alexander Zverev. El alemán tuvo que sudar la gota gorda para frenar al joven brasileño Joao Fonseca en casi tres horas, mientras Sinner ultimaba su preparación en el vestuario. Aunque el historial en tierra batida está empatado (1-1), el italiano le ha ganado al teutón las últimas siete veces que se han visto las caras.
¿Será Zverev capaz de frenar al "rodillo" de San Cándido o veremos a Sinner reclamando su corona el domingo? Lo que está claro es que, en este nivel de solidez, apostar contra el italiano es deporte de riesgo.







