UN CLARO DOMINADOR
El partido en Doha podía ser una incógnita dados los últimos resultados de ambos jugadores, pero Stefanos Tsitsipas, quizá ligeramente ayudado por Daniil, mostró un tenis muy acertado, dominador y autoritario en pista, ante el que no hubo respuesta. En el tramo inicial pudimos ver a los dos jugadores muy dubitativos, en especial al servicio, pero es aquí donde Stefanos dio un paso adelante. Mantuvo unos porcentajes excepcionales de principio a fin que le permitieron, acompañado de valentía y confianza en su juego, dictar el juego con su derecha, entrar en pista y encontrar el winner con frecuencia.
El revés cruzado, antaño "territorio Medvedev", no puso en aprietos en ningún momento al griego, que siempre tuvo el tiempo para evitar usar su propio revés, invertirse de derecha y empujar al ruso hacia atrás, ya sea con una derecha invertida o con una derecha inside-in. Así pudo también ser muy agresivo en la red, donde ganó la friolera de 16 de 17 puntos. Sirviendo y restando mejor, cerró el partido con suma facilidad.
UNA RIVALIDAD VENIDA A MENOS
Un Tsitsipas-Medvedev siempre supone, todavía hoy, una pequeña motivación extra para ver un partido de tenis. Por el éxito no tan lejano de ambos, por los "piques" en sus primeros encuentros, y por la constante esperanza de que, al menos uno de los dos, retome el vuelo en algún momento. Sin embargo, aunque Stefanos mostró hoy un gran tenis, hace ya mucho tiempo que no vemos un partido realmente vibrante entre estos ambos tenistas que, en su momento, fueron llamados a marcar una generación, y que hoy con 27 y 30 años respectivamente, parecen haber gastado ya las mejores armas de su arsenal.
DANIIL, ¿Y AHORA QUÉ?
Medvedev, que cortó con Gilles Cervara en 2025, no parece haber evolucionado mucho su tenis desde entonces, más bien al revés. El que fuera apodado The Octopus por su consistencia y capacidad de llegar a cada pelota, ha perdido mucho de lo primero, seguramente porque está relacionado con lo segundo. Ya en la treintena, no sabemos si puede permitirse mantener su estilo pasivo de juego, y no vemos en la pista que haya invertido en otro diferente, que en algún momento se hará necesario si quiere mantenerse entre los mejores.
Dato curioso es el del serve rating. Los mejores años de Daniil Medvedev coinciden con aquellos en los que el ruso pudo mantenerse en el Top 10 en esta estadística. Su servicio era temible, pero nunca reencontró ese nivel tras 2022. Puede que tenga que ver con su operación de hernia aquel año, que le mantuvo fuera unos meses, pues es poco habitual involucionar el servicio con la experiencia. Desde aquello, Daniil nunca ha vuelto al Top 25 en ese sentido, estando más tiempo fuera del Top 30 en serve rating que cerca de su mejor nivel, y siendo hoy en día uno de los tenistas que más dobles faltas comete. Daniil tiene el talento para practicar un tenis diferente, y en Hoqai Post pensamos que solo hace falta que él y su equipo se lo crean un poco más.
En cuanto a Tsitsipas, quizá algunos no lo recuerden y les suponga una sorpresa, pero consiguió un título la temporada pasada a pesar de su mal 2025, y fue en la gira oriental de pista dura, en Dubái. Sus opciones de no salir incluso del Top 50 pasan por defender esos puntos, y, en días como hoy, te das cuenta de que no se ha olvidado de jugar, pero ha perdido toda regularidad y no sabemos en qué partido eso se puede desvanecer. Recientemente reconoció cenar junto a Novak Djokovic y mantener conversaciones muy interesantes con él. ¿Y si el serbio le ha contado algún secreto...?







