Qué propone la ATP
La propuesta, que se conoció en julio, durante Wimbledon, reduce los cuadros de dobles de los Masters 1000 de 32 a 16 parejas, y los de los torneos 500 y 250, de 16 a ocho. Además, la parte de los premios que se lleva el dobles bajaría del 20 % al 10 %, y la diferencia pasaría al individual. La carta de los jugadores calcula que eso supone mover unos 20 millones de dólares de una modalidad a otra.
Lo votará en noviembre, durante las Finales de Turín, el consejo de la ATP: su presidente, Andrea Gaudenzi, cuatro representantes de los torneos y cuatro de los jugadores, según la BBC.
La ATP dice que se apoya en datos de costes, ingresos y audiencias y que busca un modelo «más sostenible a largo plazo». Gaudenzi ha asegurado que el dobles «seguirá siendo una parte fundamental del circuito». El argumento de fondo, según Punto de Break, es que la modalidad tiene poco tirón comercial y que cuesta que los mejores jugadores individuales la jueguen.
Dinero hay
Las cuentas no cuadran con el momento del circuito. Bob Bryan, que firmó la carta con su hermano Mike, recordó a la BBC que la ATP vive la mejor situación económica de su historia. Si sobra dinero, cuesta entender por qué hay que sacarlo de la parte más pequeña del pastel.
Y lo que se pierde no es solo dinero. Con la mitad de plazas en cada cuadro, la mitad de las parejas se queda fuera de cada torneo. Menos partidos, menos puntos y menos premios para gente que vive de esto. Sem Verbeek, el neerlandés que ha impulsado la carta, lo dijo sin rodeos: las propuestas «destruirían carreras, medios de vida y sueños». Lloyd Glasspool y Julian Cash, campeones de Wimbledon en 2025, acusan a la ATP de querer «matar una parte del deporte».
Las estrellas sí juegan dobles
La idea de que los grandes no quieren saber nada del dobles tampoco se sostiene del todo. Este mismo miércoles, Alexander Zverev, número 2 del mundo, juega en Viena el dobles con el brasileño Marcelo Melo, según el orden de juego oficial del torneo.
Además, el dobles decide cosas que importan. En la fase final de la Copa Davis, que España juega en noviembre en Bolonia, cada eliminatoria se resuelve con dos individuales y un dobles. Quitarle partidos a los especialistas es también quitárselos a los equipos nacionales que dependen de ellos.
España sabe lo que vale un doblista
Marcel Granollers llegó a ser número 1 del mundo de dobles en mayo de 2024, el segundo español que lo consigue después de Emilio Sánchez Vicario en 1989. Con el argentino Horacio Zeballos ha ganado Roland Garros en 2025 y en 2026 y el US Open de 2025, y en 2012 se llevó las Finales ATP con Marc López. Una carrera así se construye jugando mucho y durante muchos años, y eso es justo lo que un cuadro de ocho parejas pone más difícil al que empieza.
Hay otras salidas
Si el problema es comercial, el dobles ya ha demostrado que sabe adaptarse: se juega con punto de oro y con súper desempate en el tercer set, que lo hacen más corto y más fácil de programar. El paso lógico sería venderlo mejor, con más partidos en las pistas grandes y en televisión, antes que recortarlo. Primero se intenta que crezca; si no crece, se habla de lo demás.
Henry Patten, campeón de Wimbledon en 2024 con Harri Heliövaara, habla de una «batalla cuesta arriba», pero confía en las contrapropuestas de los jugadores. No sería la primera vez que la pelean. En 2005, cuando la ATP intentó otro cambio drástico del dobles, los hermanos Bryan encabezaron una demanda de los jugadores contra el circuito. Veintiún años después vuelven a estar en primera fila.
Para seguir leyendo: Copa Davis 2026 en Bolonia · Finales ATP de Turín 2026 · Opinión: Jódar tiene que ir a Turín
Foto: Partynia / Wikimedia Commons (CC BY 4.0).
Fuentes: BBC Sport (vía Yahoo Sports), El Destape, Punto de Break, Infobae (EFE), ATP (orden de juego de Viena, miércoles 28), Wikipedia (Marcel Granollers).







