Sprint hasta las semifinales
Carlos Alcaraz culminó ayer un día histórico en el Inalpi Arena de Turín, asegurando no solo su pase a las semifinales de las ATP Finals sino también el codiciado número uno del mundo a final de año. El español, de 22 años, batió al ídolo local Lorenzo Musetti por 6-4 y 6-1 en 1 hora y 23 minutos, firmando un pleno de triunfos en la Round Robin.
El triunfo le permite unirse a un selecto club de leyendas: es la segunda vez que finaliza el curso en la cima, tras 2022, e iguala a Björn Borg, Stefan Edberg y Lleyton Hewitt.
Alcaraz gana el pulso en la lucha por el trono
La consecución del número uno pone punto final a una temporada de lucha constante y maravillosa contra Jannik Sinner. Aunque a principios de año Alcaraz “veía el objetivo muy lejos porque Sinner ganaba todos los torneos”, el murciano se enfocó en esta meta a mitad de temporada, mostrando un gran nivel cada semana.
El duelo por el trono ha estado tan apretado que se ha decidido en la última cita. Alcaraz ha alcanzado los 11.650 puntos y mantendrá el número 1 al menos hasta el Abierto de Australia (19 enero - 1 febrero), ya que a Sinner le es matemáticamente imposible superarle, incluso si se corona campeón invicto en Turín (su máximo serían 11.500).
Recital en casa hostil: Musetti no pudo con el rey
Alcaraz llegó a la pista ya como clasificado para semifinales gracias al triunfo previo de Álex de Miñaur sobre Taylor Fritz. La victoria de “Charly” fue un favor de vuelta para De Miñaur, asegurándole el segundo billete del Grupo Jimmy Connors.
La victoria decisiva se produjo en un Inalpi Arena completamente volcado con el tenista local, Lorenzo Musetti, que plantó cara y forzó la tensión en el primer set.
No obstante, Alcaraz demostró su salto de madurez y regularidad, aguantó el 5-4 en el primer parcial para luego romperle el servicio a Musetti, cerrando la manga con un resto espectacular. En el segundo set, Alcaraz liberó tensión y el partido se convirtió en un monólogo para el recuerdo, imponiendo su velocidad y precisión.
Esta es la séptima victoria de Alcaraz sobre Musetti en ocho enfrentamientos.
Recompensa a la regularidad y el camino a la final
El número uno mundial no conlleva un premio económico específico, pero sí multiplica los bonus de la ATP por regularidad. Alcaraz, por ser el mejor del año tanto en los ATP 500 como en los Masters 1000, se embolsará cerca de 4,5 millones de dólares en bonus.
Más allá del galardón y el prestigio de ser número uno por segunda vez, la consistencia de Alcaraz esta temporada le ha permitido dar un salto competitivo que se traduce en grandes cifras. Lidera el circuito en títulos (8) y victorias -70 en 78 partidos, 55 de 59 desde abril-, solo a la altura de jugadores como Nadal, Djokovic, Federer y Murray.
El reto ahora del murciano es levantar el título en Turín, logro que en el cuadro masculino español solo consiguieron Orantes (1976) y Corretja (1998), y optar al mayor botín de la historia en un torneo oficial: más de 5 millones de dólares si gana las ATP Finals de forma invicta.
Al terminar como líder de grupo, Alcaraz consigue esquivar a Sinner hasta una hipotética final. Su rival en la penúltima estación será el vencedor del choque entre Alexander Zverev y Félix Auger-Aliassime.







