Una montaña rusa hacia el éxito
El camino a la final no fue, ni mucho menos, un paseo triunfal. La semifinal contra Anna Danilina y Aleksandra Krunic fue una auténtica montaña rusa de emociones y quiebres de servicio.
En el primer set, el orden brilló por su ausencia: se registraron seis pérdidas de servicio en apenas nueve juegos. Aunque la pareja hispano-australiana cedió la segunda manga, demostraron su madurez competitiva en el decisivo supertiebreak. En un momento crítico, con un marcador de 4-5 en contra, Bucsa y Perez encadenaron una racha magistral para ponerse 8-5, un impulso que resultó definitivo para cerrar el encuentro por 6-3, 4-6 y 10-7.
El contraste de realidades para las españolas en Brisbane
Mientras que Paula Badosa sufrió la dureza de la competición individual al caer ante Elena Rybakina —ya disponible en nuestra web la crónica del partido—, Bucsa ha sabido recoger el testigo del protagonismo.
Curiosamente, el destino quiso que el camino de Bucsa se despejara precisamente por la retirada de la pareja formada por Badosa y Aryna Sabalenka, quienes debían enfrentarse a ella en los cuartos de final. Este giro de los acontecimientos permitió a Bucsa y Perez avanzar con mayor frescura, convirtiendo el "drama" de la baja de Badosa en una oportunidad de oro para el tenis nacional.
Cita con la historia
La batalla final no será sencilla, allí esperan a las gemelas ucranianas Lyudmyla y Nadiia Kichenok, o a Jeļena Ostapenko y Su-Wei Hsieh, que se disputarán el pase a la final en el segundo partido de semifinales programado para la madrugada del jueves al viernes, será a las 2:00 -hora española-.







