Chidekh lo intentó, pero no fue suficiente.
Para quienes no conozcan a Chidekh, jugador de 24 años, les daremos varios datos: llevaba 11 victorias seguidas en 2026, sumando dos challengers indoor seguidos, y venía de eliminar a Martín Landaluce. Un invicto brillante y con un nivel muy alto de tenis, hasta que se ha cruzado con un Moïse Kouamé que llevaba…¡también 11 victorias seguidas! A nivel ITF, eso sí. Así las cosas, y sabiendo del potencial de Kouamé, el partido de hoy presumía ser una dura batalla y no ha decepcionado. Casi tres horas de encuentro en las que los dos primeros sets estuvieron plagados de alternativas.
Chidekh parecía tenerlo muy de cara en la primera manga, pero tras ponerse 4-1 arriba, Moïse logró un break en blanco para igualar el set y terminó rompiendo con 5-5 en el marcador. Con su servicio, aseguró el primer set.
No obstante, la segunda manga iba a ser mucho más dramática. Chidekh no se vino abajo y empezó el segundo set como el primero: mandando y consiguiendo un break temprano. De nuevo, Kouamé reaccionó y no solo recuperó un break, sino que puso tierra de por medio logrando uno más. Cuando todo parecía acabado, no pudo confirmar el break y cerrar el partido. El set se fue al tie-break, donde Moïse gozó hasta de tres bolas de partido con 6-3 en el marcador…pero perdió los siguientes cinco puntos.
Con 1-1, el tercer y definitivo set no fue la montaña rusa que habíamos visto hasta el momento. Kouamé asestó un golpe temprano pero definitivo en forma de break y esta vez no dudó, terminando el partido sin sobresaltos con un marcador final de 7-5, 6-7(6), 6-3.
Moïse ¿Un nuevo diamante en bruto?
En España estamos muy mal acostumbrados. Nuestra historia reciente en este deporte, de la mano de Rafael Nadal, hasta relativamente poco, o con Carlos Alcaraz ahora, bien podría hacernos pensar que es algo normal que un adolescente como Moïse sea tan precoz en sus resultados. Pero la realidad es que esto es extremadamente raro y de un mérito encomiable.
Formado en prestigiosas academias como la de Justine Henin o Patrick Mouratoglou, Kouamé es, en la actualidad, el único jugador menor de 17 años dentro del Top 1000. Y para que dimensionemos el ritmo de lo que está consiguiendo, supera a jugadores como Alcaraz en lograr su primera final en el circuito profesional, con 16 años recién cumplidos, el pasado marzo de 2025. Hace menos de un mes que se hizo con su primer trofeo como profesional en el M25 de Hazebrouck, y de momento se muestra intratable.
Con un tenis atrevido y pegador, Moïse siempre busca dominar los puntos, con un saque muy poderoso para su edad y una gran derecha. Sin embargo, también tiene aptitudes defensivas muy interesantes, y apoyado por su portentoso físico es capaz de darle la vuelta a puntos muy complicados. Evidentemente, tiene todavía un grandísimo margen de mejora, pero con 16 años cuenta con unos fundamentos envidiables que, bajo la dirección de Richard Gasquet, otro jugador prematuro en su momento (ganó su primer partido ATP con 15 años), no hará sino pulir y mejorar.
Desde aquí le deseamos lo mejor a Moïse, al que sin ir más lejos citamos como jugador a seguir en nuestra sección de torneos. Con paciencia, trabajo y esa pizca de suerte que siempre se necesita, llegará lejos. En primera ronda se enfrentará a Aleksandar Kovacevic, buscando romper una nueva barrera en su carrera profesional.







