El fin de la era del "control total"
En un deporte donde la estabilidad suele ser sinónimo de éxito, la ruptura de una de las duplas más laureadas de los últimos años ha generado un sinfín de especulaciones.
Para Toni Nadal, el núcleo de las razones no reside en la pista, sino en la evolución natural de las jerarquías. Según explica, cuando Ferrero tomó las riendas, Alcaraz era apenas una promesa de 15 años, pero al convertirse en una figura mundial, la relación debe transformarse necesariamente. "Ya no tienes el control total porque tienes que hacer las cosas consensuadas con el que te paga", afirma Toni, subrayando que en el tenis, como en cualquier ámbito, el que paga es el jefe.
El paso de ser "Carlitos" a ser "Carlos" implica un cambio en la toma de decisiones. Toni reflexiona sobre su propia experiencia con Rafa, señalando que, aunque fue extremadamente exigente en los inicios, trasladó toda la responsabilidad a su sobrino una vez que este alcanzó cierta madurez. En su opinión, intentar imponer directrices a un jugador consagrado sobre sus movimientos fuera de la pista puede acabar volviéndose en contra del entrenador.
Un problema que no es de tenis
Lo que resulta evidente para Toni es que esta ruptura no responde a una falta de rendimiento. El trabajo de Ferrero ha sido calificado por él como "impecable", destacando que Alcaraz no solo ha logrado resultados brillantes, sino que ha experimentado una notable mejora técnica bajo su tutela. Por tanto, la raíz del conflicto según él parece ser contractual o personal.
Un factor determinante en este desenlace podría ser la alineación con el entorno familiar. Toni advierte que, si existían enfrentamientos o desacuerdos con la familia del jugador, la situación se vuelve "insalvable".
La libertad de no cobrar
Una de las revelaciones más interesantes de Toni Nadal es la comparación con su propio vínculo con Rafa. El técnico balear confiesa que nunca cobró como entrenador de su sobrino, lo que le otorgaba una libertad absoluta para decir lo que pensaba sin filtros. "Si no cobras puedes decir lo que quieras", explica, marcando una diferencia fundamental con las relaciones profesionales estándar donde existe una dependencia económica del jugador.
Con un tono humorístico, Toni admite que si Carlos Alcaraz le llamara hoy para entrenarlo, "sí le cobraría, con total seguridad", aunque reconoce que el joven murciano puede encontrar opciones mejores en el mercado.
A pesar de la sorpresa que le ha causado esta separación, Toni Nadal cierra su análisis con buenos deseos para ambos, espera que Alcaraz mantenga su progresión y que Ferrero encuentre pronto un nuevo proyecto donde demostrar su valía como preparador de élite.







