Tarde aciaga para La Armada en Melbourne.
Este 22 de enero no será recordado con alegría por parte de los fans del tenis español, ni de los propios jugadores. La jornada se anunciaba esperanzadora, pero los resultados nos han puesto los pies en la tierra con claridad, evitando que hasta tres españoles se metieran en tercera ronda.
Rafa Jódar despierta de su sueño.
El joven tenista madrileño llegaba a segunda ronda con toda la ilusión del mundo, tras una semana de éxito superando toda la fase previa y su primera ronda de Grand Slam. Sin embargo, el reto que tenía enfrente con Jakub Menšík (Nº 17 del ranking ATP) demostraría rápidamente ser de otra entidad.
Rafa entró al partido visiblemente nervioso, acumulando fallos y ofreciendo sendos breaks tempranos a su rival. A partir del segundo set, todo se igualó y pudimos ver una mejor versión de Rafa, pero nunca fue suficiente, y el checo se llevó el partido por 6-2, 6-4, 6-4.
A pesar de la derrota, esta semana es sin duda una gran noticia para Rafa y para el tenis español. Un aviso a navegantes del que debe salir con confianza y sabiéndose capaz de hacer grandes cosas en el circuito. Le deseamos lo mejor.
Selekhmeteva embosca a Badosa.
Más sorpresiva ha resultado la derrota de nuestra Paula Badosa ante Oksana Selekhmeteva, tenista rusa de 23 años todavía situada fuera del Top 100 (por poco tiempo, eso sí), pero dotada de un gran talento en su muñeca izquierda.
Paula empezó el partido muy errática, concediendo muchos errores no forzados y sin saber reaccionar a la propuesta de Oksana: gran volumen de peloteos y derecha cruzada para obligar a la española a jugar mucho tiempo por el lado del revés. Paula consiguió darle la vuelta a ese mal inicio y poner tablas en el marcador, pero terminó perdiendo el primer set y, hasta el final, nunca estuvo del todo cómoda. 6-4, 6-4 para su rival.
La buena noticia es que Badosa sale sin problemas físicos de Melbourne, y si consigue tener rodaje, confiamos en que pueda acercarse progresivamente a su verdadero nivel.
A Jaume se le acabó la magia.
Jaume Munar volvía a enfrentarse a Casper Ruud en Australia, como el año pasado, pero esta vez en segunda ronda y con la incertidumbre de si el noruego acudiría o no a pista. Dependía de la voluntad de su futuro hijo, que puede nacer en cualquier momento.
Por desgracia para el balear, el partido tuvo un guion muy claro, y Casper impuso su dominio de principio a fin. Segurísimo con su derecha y empujando a Munar hacia atrás, Ruud partía con ventaja en casi cada punto. El español se veía obligado a recorrer muchos metros y a responder en situaciones muy forzadas.
Jaume, como es habitual, no negó una gota de sudor y luchó hasta el final, pero esta vez no fue suficiente ante un Ruud que no concedió absolutamente nada y cerró el partido por 6-3, 7-5, 6-4.
En dobles, una de cal y otra de arena.
En el formato de dobles llegó la única victoria española de la jornada, al arrollar Marcel Granollers y Horacio Zeballos a la pareja argentina formada por Seba Báez y Francisco Comesaña por 6-2, 6-3. Partido dominado de principio a fin por los doblemente campeones de Grand Slam.
Por otro lado, Jéssica Bouzas se despidió definitivamente de Australia, al perder ante la pareja Baptiste-Stearns junto a su compañera Cocciaretto. En un partido más abierto, el acierto al servicio y el poderío de las estadounidenses se acabaron imponiendo por 6-3, 7-5.
Con la mirada puesta en Carlos Alcaraz y Alejandro Davidovich-Fokina... pero también en el dobles.
Así las cosas, los únicos españoles “vivos” en el Open de Australia son Davidovich-Fokina y Carlos Alcaraz. Y en ellos mantenemos las esperanzas de que un español se alce con el título. Esta madrugada, se enfrentarán respectivamente a Tommy Paul, Nº 20 del ranking ATP, y Corentin Moutet, Nº 37. Ninguno antes de las 02:30 AM.
En dobles, tanto Cristina Bucșa como Pedro Martínez, junto a Jaume Munar, buscarán un billete para los octavos de final.







